La movilidad empresarial ha seguido siendo un tema candente en todas las industrias, desde las grandes empresas a las PYMES. El dispositivo móvil se está convirtiendo en la norma y empresas de todo el mundo se están dando cuenta de los beneficios que ello conlleva.
Esgrimiendo un móvil como primera arma, los guerreros de la carretera están transformando su forma de trabajar y lo están convirtiendo en algo nuevo, algo moderno. El empleado móvil que trabaja en ruta se ha aferrado a su dispositivo móvil, en especial al smartphone y se ha dispuesto a vender más y mejor. ¿Puede realmente un teléfono móvil o un pc portátil cambiar el resultado de una reunión o de una venta?
Lo más seguro es que sea posible
Los dispositivos y soluciones móviles están transformando la forma en que vendemos y la forma en que interactuamos con nuestros clientes. Evidentemente, el primero en darse cuenta es el empleado móvil de carretera, que ha visto cómo este tipo de tecnología le permitía estar mejor conectado no solo con el cliente, también con su central, de manera que podían controlar un montón de factores que hasta ahora quedaban en manos de la suerte.
Como consecuencia de esta mejora, la bolsa, maletín o mochila del empleado móvil de carretera ha experimentado un notable cambio, que demuestra cómo estos trabajadores se han adaptado a los nuevos tiempos.
Algunas empresas norteamericanas han analizado lo que llevan en el bolso sus propios empleados móviles y el resultado no ha podido ser más esclarecedor. Como no podía ser de otro modo, el lugar estrella lo ocupa el teléfono inteligente y hay que decir que algunos empleados trabajan con más de uno, dejando uno de ellos exclusivamente para emergencias.
Además de nuestro dispositivo por excelencia, la bolsa del empleado móvil suele llevar una tablet o un iPad, un pc portátil (con preferencia por los ultraligeros), auriculares bluetooth, adaptadores, batería externa, auricular telefónico, pendrive y cargadores. Atrás quedaron los tiempos del bloc de notas y la estilográfica.
